Introducción
La gratitud rara vez aparece en los grandes acontecimientos. Con mayor frecuencia se esconde en la luz que entra por una ventana, en una conversación tranquila, en el aroma del café o en el silencio de un nuevo amanecer. Durante siete días registrarás tres momentos sencillos por los que te sientas agradecida, entrenando poco a poco una mirada capaz de reconocer la belleza cotidiana. Al terminar descubrirás que aquello que parecía ordinario siempre estuvo lleno de significado; únicamente necesitaba ser observado con mayor presencia.
Propósito
Entrenar una mirada más consciente y presente.
Duración
10 minutos diarios
Materiales
Cuaderno.
Reflexión final
Con el paso de los días descubrirás que la belleza siempre estuvo presente, aunque antes pasara desapercibida.
Lo que suele revelar esta práctica
Patrones de bienestar, abundancia cotidiana y mayor presencia.
"La gratitud ilumina aquello que ya existe."
TGV




